sábado, 19 de noviembre de 2011

Supo- sición

Se supone que muchas cosas no se supongan,
porque suponiéndose
podrían nunca superponerse.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Aposento de articulación y brío: táctica y protocolo

Porque todo refugio necesita quien le albergue, y todo guarnecido necesita refugio. Su torso me servía de almohada en aquella larga cúpula atezada. Su garra izquierda me acariciaba; danzaba en aquel tablado repleto de vapor. La extremidad derecha, que brotaba de la parte superior de su tronco me imantaba, y me remontaba a aquellos tiempos donde la melodía de la vida la sentía como parte adherente; de caricias florecía notas. El aposento de lo hueco (el que carga a los que hacen ruido) fue la parábola de sueños y placeres infinitos. Todo esto mientras el enigma indescifrable emitía ondas de atracción.

Postrada ante el abismo de la pasión

Soy tan mediócre como podría serlo hasta que paralizas la noción del tiempo. Entonces, comienzas a jugar - parecieses viento- con tanto ímpetu que me envenenas. Luego se le abre paso al encuentro de mi rostro tísico y tu sonrisa impúdica. Eterna avidez es en mi yo para entonces. Por lo mismo voy perdiendo la facultad toda y paso a estar sedienta (bendita sed insaciable y bendita sea en ti y en tu fulgor). Y me importa poco si eres de buena tinta o de mala tinta; que sea el amor hombre, que sea el amor mujer; y es que es luego grato encontrarme exhausta cubierta en mineral colgante, vencida por la violencia de nuestros espíritus.

De agosto a septiembre

Casi daba la media noche. Era el 29 de agosto del 62, y de pronto sería el 1 de septiembre del mismo año. Fue aquella la noche que lo inasequible de su esencia desvaneció. Augusto ya no se encontraba con la eterna e irreprochable ida de Vittoria, sino con aquella poseída por la asfixia, y el sudor, y el aliento marginado.

-"Puta.."
-"!Puta!"
-"!Puta!"

No reía. Y es que hubiese sido un imposible emanara de allí sonrisa alguna - la serenidad en su entrega total no abre puertas para la risa. Ella sólo formulaba, sin pensarlo, cerrar los ojos a media luna - con visión distraida, absorta, absorvida en la magia del instante en el que el mismo pierde el siginificado; porque no había tal cosa como significado en aquel estado. Igual, sin duda, sentía recobrar la natural esencia. Era así como en el va y ven del toqueteo se dejaba ser poseída, domada, deseadad, porque sólo así se deseaba a sí misma. Yacía excitada, con rostro difuminado, rosado, pálido. Y ya para entonces su saliba seca había dejado de estar sedienta; en aquella transicion de mes en que fue manuseada, vulgarizada, pero sobre todo: llevada a su punto más elemental.

Re idealized

Epígrafe
Es como por necesidad humana...
Galanes.
1.
Mi cuerpo se estremece. Se ha convertido en el aposento de un llanto tembloroso- un llanto que me lleva a la asfixia. Hoy mi padre intentó quitarse la vida. Parecía infante sometido al dolor de las cólera. Parecía un niño que lloraba en la aguarda de aquel regalo que nunca recibió y sabía nunca llegaría; pero,en realidad era un hombre de patillas plateadas que como muchos se había tomado las obligaciones muy a pecho.
III
Coleccionistas: absurdistas, materialistas.

IV
Muchas palabras que no hacen poesía; porque, las palabras no son la poesía, sino el sentimiento en ellas.

V
Deambulantes: vagando por la indiferencia.

VI
Más te creo a ti que de nada mientes, que a ti que "nunca" mientes.

VII
Quisiera impregnarme el sabor a tierra amargo/humeado de ese cigarro, por siempre y para siempre, en mi boca. Quisiera tenerlo, porque teniéndolo sentiría tenerte.

VIII
Tu nombre se pierde por entre mi memoria; luego, dejas de ser nombre y comienzas a existir.

XIX
Como sinónimo: modismo e idiotismo, et coetera...

X
Y la repulsaba a ella; a ella en todo su esplendor repulsaba. Y es que el sólo pensarle allí (tendida ante el abismo del consumismo), se le estremecía el estómago y terminaba todo nudo en la gargante: un asfixiante, compulsivo, repulsivo nudo en la garganta.

XI
Todo tan impar, tan injustamente impar. 


XII
Algunas cosas no valen la pena, pero merecen la pena.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Predilección

El ímpetu de mis vísceras-,
lo vertiginoso en mi alma.

Arrebato súbito;
ávidos momentos.

Inasible, ineludible-,
tumultuoso sentimiento
abarrotado de caminos enrevesados....

Tú mi nihilista predilecta.

II

y que queriéndote
no se me olvide el quererme...

11 del dos mil y once

sesenta y dos años de vida
y diescinueve de muerte

sesenta y dos años tienes
me tocan los casi veinte

del cuarenta y ocho al noventa y dos
tú en cuarenta y tres y yo en pun-ta-de-pié

el noventa y dos y el cuarenta y ocho
tan distantes,
y esta vez
tan consonantes.

I

Descoherente:
tu manera,
a mi manera.